La verdad sobre la alergia al gluten

La enfermedad celíaca es una de las condiciones menos diagnosticadas en el país, y sin embargo, muchas personas que evitan gluten no son alérgicos a él. ¿Cómo puede saber si deben consultar a un médico?

Enfermedad celíaca vs sensibilidad al gluten

La gravedad de la enfermedad celíaca no se puede medir en un espectro -o la tienes o no la tienes. La condición se define como un trastorno autoinmune en el que el gluten destruye el revestimiento del intestino delgado, haciéndolo incapaz de absorber los nutrientes y haciendo a los pacientes más propensos a la anemia, la infertilidad y la enfermedad ósea -que podría ayudar a explicar las fracturas de estrés que Begley sufrió en la universidad. Sin embargo, el trastorno de gluten más comúnmente discutido -y el menos entendido claramente por la comunidad médica moderna- es en realidad la sensibilidad al gluten.

La sensibilidad al gluten provoca los mismos síntomas que la enfermedad celíaca, pero no existe un procedimiento formal para su diagnóstico. Esto es así porque a diferencia de los celíacos, los que sufren de sensibilidad al gluten no se someten a ningún daño interno que médicamente se remonte al gluten. Mientras que los médicos normalmente pueden diagnosticar a un celiaco con un análisis de sangre o una biopsia intestinal, no hay ninguna prueba de este tipo de sensibilidad al gluten.

“Yo acepto que un paciente puede experimentar los síntomas relacionados con el gluten sin ser celíaco, pero no puedo dar un diagnóstico científico”, dice Colin Howden, gastroenterólogo del Hospital Northwestern Memorial de Chicago.

Glenn Osten Anderson puede hablar al respecto. A los 24 años, su piel se rompió, sufría de una fuerte indigestión y empezó a bajar de peso. Su familia tenía un historial de problemas de estómago, por lo que no estaba del todo sorprendido. Muchos sugirieron que para tratar la condición, se adhiriera a una dieta de alimentos suaves.

“Todo el mundo me dijo que comiera pan normal, como si fuera algún tipo de penicilina”, dice Anderson. “Eso sólo empeoró las cosas”. Para el año 2007, después de cuatro años de sufrir dolores de estómago y otras enfermedades, el médico le sugirió que podía tener sensibilidad al gluten, y le recomendó que trate de comer sin gluten. Anderson notó una mejoría inmediata.

Las personas con sensibilidad al gluten sufren síntomas similares a los celíacos -dolores de estómago, vómitos, diarrea crónica, pero la gravedad de los síntomas puede variar de persona a persona. Y, a diferencia de la enfermedad celiaca, no hay daño real en el intestino delgado.

Finalmente, si esto no fuera suficientemente confuso, hay otra condición que se hace pasar por sus primos relacionados con el gluten: las alergias al trigo. Para aquellos que sufren de alergias al trigo, el cuerpo puede tener una reacción a cualquier parte del trigo, no sólo la proteína de gluten.

Escrito por Tyler Moss
Traducido por Antonella Iannaccone